CAP 4
Querido diario, siento no haber podido terminar de escribir todo. Así que hoy continuaré con lo que pasó el otro día.
Querido diario, siento no haber podido terminar de escribir todo. Así que hoy continuaré con lo que pasó el otro día.
Mientras veíamos la película estaba un poco asustada, ya que era de miedo. Justo cuando pensaba que las partes más terroríficas ya habían pasado, se vio la imagen de una niña de esas que te acojonan vivo en toda la pantalla. Grité como una loca, creo que me oyeron hasta los vecinos. Y después sin pensarlo me agarré a Sean.
-No te preocupes, solo es una película, no es real.- Dijo mirándome a los ojos mientras sonreía para tranquilizarme.
-Y-ya... S-si no me da miedo...- Dije mientras le soltaba.
En ese justo momento volvió a aparecer la niña en la pantalla y me volví a agarrar a él. Se rió y después nos miramos a los ojos durante unos minutos. ¡Qué bonitos ojos tiene! Y esos labios perfectos... ¡Qué tonta! ¡Siempre digo lo mismo, y siempre me arrepiento! Pero en realidad era verdad... Sus ojos enamorarían a cualquiera. Luego nos sonreímos mutuamente. En ese instante se abrió la puerta, ¡Eran mi madre y Harry!
-¿Qué tal os ha ido? ¿Habéis cenado bien?- Pregunté.
-Muy bien, la comida estaba muy buena. ¿Y cómo os ha ido a vosotros?- Dijo Harry.
-Digamos... Que han salido heridos.- Dijo Sean riéndose.
-¿Tan mal os lleváis? No creí que llegaríais al extremo de pegaros.- Dijo mi madre.
Hombre pues... Yo ya le había pegado una vez, pero era diferente.
-¡No! Solo me resbalé en la ducha...- Dije sonrojada.
-¿Y cómo lograste salir? Sabes... Mejor ni me lo cuentes. Lo importante es que estás viva. ¿Te encuentras mejor?- Dijo Harry.
-Si, bueno... Me duele, pero no tanto como antes. ¿Alguien me ayuda a ir a la cama?- Pregunté.
Harry y Sean me ayudaron a ir hasta la habitación. Entonces me acordé, ¡Mierda! ¡Yo solía dormir sin pantalones, porque con ellos no lo lograba!
-S-Sean... una cosa... es que... yo... normalmente duermo sin pantalones...- Dije mientras me ponía roja.
-No importa, pero yo... Suelo dormir sin camiseta...- Dijo él con voz temblorosa.
-No importa.- Dije mientras nos girábamos y nos poníamos cómodos.
Luego nos metimos en la cama. No podía dormir, estaba nerviosa, así que me quedé mirando al techo y pensando un rato. Luego me di cuenta de que Sean tampoco se había dormido.
-¿No te puedes dormir?- Dijo mientras se giraba para mirarme.
-No, me es imposible dormir con un chico al lado, es nuevo para mí.- Dije.
En ese momento me acordé que había quedado a las 10 en la piscina con Brad y los demás. Así que me puse la alarma en el iphone y me giré para mirar a Sean.
-No te preocupes, no te voy a violar mientras duermes, ni nada parecido.- Dijo él riéndose.
-Eso me tranquiliza un poco.- Dije riéndome. Se me puso un mechón de pelo en la cara, y él me lo apartó.
Entonces se oyó un ruido y sin querer me abracé a él. Y él me correspondió. No dijimos nada durante unos minutos, solo nos abrazamos. Al cabo de un rato me quedé dormida. Lo único que recuerdo de esa noche es haberme despertado sobre las 4am por los llantos de mi madre, y luego haberme dormido otra vez.
Por la mañana sonó la alarma a las 9. Intenté no despertar a Sean al levantarme de la cama. El dolor de pierna se había pasado, pero tenía un moratón. Desayuné y saqué a pasear a mi Boliche, lo quiero muchísimo. Cuando volví Sean ya se había levantado, Harry se había ido a trabajar a las 6am como siempre y mi madre había salido a comprar.
-Sean, voy a bajar a la piscina con unos amigos, ¿Te vienes?- Le pregunté.
-Depende, ¿Quieres que valla?- Supongo que no querría molestar.
-Bueno, ¿Por algo te lo he preguntado, no?-
Nos cambiamos, nos pusimos el bañador, en diferentes habitaciones y nos bajamos a la piscina, donde ya nos esperaban Brad y los demás.
-Hola, chicos, os presento a Sean, el sobrino de mi padrastro, ha venido a pasar el verano con nosotros.-
Todos se presentaron, y nos metimos en la piscina. Noté que alguien me tapaba los ojos por detrás.
-¿Quién soy?- Dijo Brad intentando disimular la voz.
-Brad, se te nota.- Dije riendo.
Entonces me tiró agua en la cara y comenzó la guerra de agua. Todos vs todos. Se acabaron mojando hasta las toallas. Cuando pararon me senté al lado se Sally.
-¿Qué tal, Sally?- Dije.
-Bien ¿Y tú?- Dijo sonriendo.
-Bien.- Contesté devolviéndole la sonrisa.-
Entonces Evan pasó por delante, y los dos se echaron miraditas de: "Te mataré, lo juro." "No te atrevas a mirarme" ''¡Que te ''pinxo'' ehh!''.
-Noto tensión en el ambiente, ¿Os lleváis mal? No quiero parecer entrometida pero...-
-No te preocupes, es normal tener curiosidad. Hace poco nos llevábamos bien, pero surgieron problemas con su novia, que es una puta, con todas sus letras. Desde entonces no nos dirijimos la palabra.- Dijo ella en tono triste, parecía que echaba de menos hablarle.
-Oh, lo siento, puede que no haya tenido que preguntar.- Dije arrepentida.
-No importa, me alegra hablar de esto con alguien, creí que al final explotaría.-
-Siempre puedes contar conmigo para contarme lo que quieras, no se lo diré a nadie, lo prometo.- Dije sonriendo.
-Muchas gracias.- Me devolvió la sonrisa.
En ese momento vinieron los chicos con las pistolas de agua y nos mojaron enteritas. Sally se levantó y empezó a perseguir y a pegar a Brad. Yo le pegué una colleja a Sean.
Luego volvimos a sentarnos en las toallas y nos reímos.
-Bueno, ¿Qué edad tenéis? Yo 17.- Dijo Brad.
-Igual.- Dijo Evan.
-Yo tengo 15.- Dije.
-¡Yo también!- Dijo Sally y me abrazó. Me da la impresión de que vamos a ser buenas amigas.
-Pues yo 16.- Dijo Sean.
-Yo también, Sean.- Dijo Ian. Parecía un chico vergonzoso, pero con Brad y Evan era diferente, habrá que coger confianza.
Nos pasamos hablando de cosas como el instituto, la familia, los amigos...
-¿Y tú, Charly? ¿Qué quieres ser de mayor?- Me preguntó Evan.
Eso me dio a pensar muchas cosas. Ahora que lo pensaba, no llegaré a ser útil para la sociedad, ni llegaré a formar una familia. Por una vez me dio pena eso de morir. El tiempo se paró, no quería contestar. Solo quería explotar y llorar. O morirme ya. Pero todos se quedaron mirándome, esperaban una respuesta.
-Yo... De mayor quiero ser madre.- Dije con voz triste y temblorosa.
-Estoy seguro de que serás una buena madre.- Dijo Brad siempre tan ligón.
-Si, yo también lo creo.- Dijo Ian, me sorprendió viniendo de alguien tan introvertido.
-¡Y yo seré una buena tía también!- Dijo Sally riendo.
Brad y yo nos miramos y nos pusimos rojos, mientras los demás se partían de la risa.
-¡Ala! ¡Ala! ¡Qué loca!- Dije riendo.
-Es que se fuma piruletas azules.- Dijo Brad riendo.
-Te las robo a ti.- Dijo Sally.
-Idiota.-
-Gilipollas.-
-Tú más.-
-¡Hey chicos, que estamos en familia! Por cierto yo también seré un buen tío.- Dijo Sean con su sonrisa perfecta.
Entonces todos nos empezamos a reír. Ya se había hecho casi la hora de comer.
-¡Oye! ¿Os venís hoy a mi casa a dormir?- Dijo Evan.
-Yo no puedo, tengo que cuidar de Sally esta noche, mis padres van a salir.- Dijo Brad.
-Yo si.- Dijo Ian.
-Y yo.- Dijo Sean.
-Que pena por Brad, no será lo mismo sin ti... Bueno, chicos nos vemos en mi casa a las 9 ¿Vale?- Dijo Evan un poco entristecido de que Brad no pudiera ir.
-Charly, ¿Quieres venirte tú a la nuestra? Mis padres no están y me dejan traer a quien quiera.- Me pregunto Sally.
-Vale, será divertido.-
Me fui a casa y le pedí permiso a mi madre para ir. Luego salí a pasear con Boliche; estaba tan tranquila, hasta que noté que alguien me estaba siguiendo. Al principio me asusté e intenté desviarle. Luego intenté correr disimuladamente. Al rato me di cuenta de que no sabia dónde estaba. Creí que ese hombre me secuestraría y que estaba perdida, hasta que vi a Brad con unas bolsas llenas de comida. Corrí a abrazarle para disimular.
-Brad ayúdame, ese hombre me sigue.- Le dije al oído disimuladamente.
Entonces me miró a los ojos. Se acercó lentamente, yo sabía que iba a hacer. ¡No me lo creía me iban a dar mi primer beso! Me agarró de la cintura, me acercó hacia él y me besó lentamente. ¡Wow! Brad sí que sabía besar, ¡Y bien se quedaba corto!
El hombre se fue alejando lentamente hasta que desapareció en la oscuridad de la noche. Ahora que me daba cuenta, ¡Ya eran las 9! Brad me agarro de la mano y nos fuimos hacia casa. No dijimos nada en todo el camino, yo estaba tan roja que parecía un tomate bien maduro y él se dio cuenta, supongo que no quería ponerme más nerviosa de lo que ya estaba.
Cuando llegamos, nos soltamos las manos y fui a mi casa a por mis cosas.
En casa de Brad y Sally nos pusimos a jugar a verdad o reto.
-Charly, ¿Verdad o reto?- Dijo sally.
-Verdad.-
-¿Alguna vez te han besado?- Dijo Brad. Vaya, si que fue directo.
-S-sí, una vez.- Dije tartamudeando sonrojada.
-¿Solo una?- Dijo él.
-Sí, solo una.-
-Sally te toca, ¿Verdad o reto?- Dije para disimular.
-Reto.- Dijo ella levantándose ilusionada.
-Gástale una broma telefónica a Evan, que estará con los demás chicos.-
-¿A Evan? ¿No puede ser a Ian o a Sean?- Dijo ella sentándose, se le habrían quitado las ganas de hacerse la valiente.
-Sí, a Evan. Recuerda que si no lo haces quedas eliminada del juego.-
-Vale vale.- Dijo mientras marcaba el número de Evan.
-¿Diga?- Dijo él.
-Hola, ¿Es usted el señorito Evan?- Dijo ella tapándose la nariz para distorsionar su voz.
-Sí, soy yo. ¿Con quién hablo?-
-Le llamamos de la agencia de "Rubias Macizorras", me temo que la chica que ha contratado hoy no está disponible. Pero tenemos una morenita que es perfecta para usted.- Dijo ella mientras Brad y yo nos aguantábamos la risa.
-Perdone, pero yo quiero a mi rubia, no a una "morenita". No se preocupe contrataré a otra agencia. Adiós.- Dijo mientras colgaba.
¿Qué coño había pasado? Nadie entendía nada pero todos nos estuvimos riendo durante unos minutos como locos.
-Brad, ¿Verdad o reto?- Dijo Sally cuando se nos paso la risa.
-Reto.-
-Líate con Charly.- Contestó ella.
-¿Cómo que me líe? ¿Pretendes que nos enrollemos? ¿Qué fumas?- Dijo histérico.
-Sí y ''piruletas azules''- Dijo ella riendo.
-Oye, ¿Pero el reto que es para Brad o para mí?- Dije yo.
-Cuando decidas hacer uno, este contara como tal.- Dijo Sally haciéndose la lista.
¡Mierda! Yo nunca me había liado con nadie, tenía miedo, ¿Y si lo hacía mal?
Brad me miró con cara de ¿Quieres? Le respondí con un gesto de ''no sé''.
-¡Oye dejaos de miraditas y besaos de una vez, si lo estáis deseando!- Dijo Sally, y con razón.
Brad y yo nos sentamos juntos y nos fuimos acercando lentamente. Y perdiéndonos en nuestras miradas comenzamos a besarnos apasionadamente. Sus labios eran muy dulces, y besaba muy bien. Pero a pesar de eso me esperaba algo más. Fue una sensación extraña.
-B-bueno ¿Ya estás feliz?- Le dije a Sally.
-Sí, pero vosotros más, ¿A qué sí Brad?-
-Púdrete Sally.- Dijo Brad serio y sonrojado.
-Bueno, bueno, dejemos el tema. ¿Qué hacemos ahora?- Dije yo tranquilizando el ambiente.
-¡Historias de miedo en la cama con las luces apagadas!- Dijo Sally poniendo voz de psicópata.
-Vale.- Dijo Brad.
Nos fuimos a su habitación. Media parte era de Brad y la otra media de Sally. Aunque dormían en literas.
-¿Dónde duermo yo?-
-Pues... Ahora que lo pienso solo puedes dormir conmigo, porque mi hermana se mueve tanto que te acabarías cayendo, así que dormirás junto a mí en la de arriba, que es más grande. Espero que no te importe.-Dijo Brad.
-Me duele decirlo, pero Brad tiene razón. ¡Jo! Yo que quería dormir contigo...- Dijo Sally.
-Vale, no me importa...-
Todos nos pusimos el pijama. Sally y yo en la habitación y Brad en el aseo. Yo como siempre sin pantalón. Después Sally agarró una linterna y apagó las luces y yo me subí a la litera con Brad.
-Os aviso, soy la chica más miedica del mundo.-
-No importa, estás conmigo.- Dijo Brad.- Puedes abrazarme si quieres.-
-¡Calla idiota! ¿Crees que Charly te quiere abrazar?- Dijo Sally.
-¿Y tú que sabes? Alomejor sí quiere...-
-Lo que tú digas, "perro estúpido y pervertido".- Le respondió.- Empiezo yo a contar la historia.- Dijo mientras encendía su linterna.
Comenzó a contarla. Al principio no me dio miedo. Luego empecé a asustarme. Y justo cuando creí que iba a llorar de miedo Brad me asustó por detrás. Grité de tal forma que sonó por toda la casa. Luego Brad me abrazó.
-Perdón, ¿Te he asustado?-
-No, solo he gritado por gusto.- Dije medio llorando.
-No tengas miedo, ya te he dicho que estás conmigo.- Dijo él dándome un beso en la frente.
-Creo que lo mejor será ir a dormir.- Dijo Sally bostezando.
-Sí, tengo sueño.- Dije.
Entonces Brad y yo nos tumbamos mientras nos abrazábamos. No quería soltarle, con él me sentía segura. Estaba tan a gusto que me quedé dormida a los pocos segundos. La noche se me hizo corta.
Han sido unos días muy movidos. Bueno adiós, querido diario, mañana te contaré lo que me ha pasado hoy.
BUENO, AQUÍ LES DEJO EL ÚLTIMO CAP QUE HE HECHO, Y EL MÁS LARGUITO. ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO. :)
~NoMoriréCallada~

No hay comentarios:
Publicar un comentario