Querido diario, el otro día me quedé a dormir en casa de Sally y Brad. Amanecí abrazada a él. Todo fue muy raro. ¡Me besaron dos veces! Pero... Lo peor... Es que... ¡No sentí nada! Quizá Brad no me atraía, quiero decir, es muy guapo y muy simpático... Pero no es mi tipo.
-Buenos días angelito.- Dijo Brad con la voz medio dormida.
-Buenos días.- Dije yo medio zombie.
-Hola Romeo y Julieta.- Dijo Sally con voz de sueño.
Al momento sonó el timbre. Nos levantamos los tres corriendo, sin pensar que íbamos en pijama, y yo sin la parte de abajo. Eran los chicos. Sean no dijo nada, ni le sorprendió que fuera sin pantalón. Ian se me quedó mirando como un bobo y luego reaccionó. Evan ni me miró, solo le prestaba atención a Sally.
-¿Qué? ¿Solo habéis venido para mirar a Charly?- Dijo Brad un poco enfadado.
-¡No la estamos mirando!- Dijo Sean.
-¿Y a qué habéis venido?- Dijo Sally.
-Estábamos pensando en ir a la piscina de James ¿Os venís?- Dijo Evan.
-¿Quién es James?- Pregunte desconcertada.
-Un idiota.- Dijo Sally, ¡Parecía caerle aun peor que Evan!
-Es mi primo.- Dijo Ian.
-Ah, pues nos vestimos y vamos, ¿No, Sally?- Dije, pensando que a Sally no le podría parecer bien la idea de ir a su piscina.
-Lo que tú digas.- Dijo seria mientras nos dirigíamos a la habitación.
Mientras nos poníamos la ropa le pregunte que que le sucedía con ese tal "James".
-Pues... Él me dejo por otra, simple y básicamente.- Dijo Sally en tono irónico, como si no le importara, pero en el fondo eso le tendría que doler.
-¿Qué te parece si en vez de ir a su piscina dejo las cosas en mi casa y damos un paseo con Boliche?- Dije para que no tuviera que sufrir al verle.
-Mejor.- Dijo Sally sonriendo, como si me agradeciera el no tener curiosidad de verle, y en verdad, no la tenía, paso de la gente idiota, y si dejó a Sally por otra, lo de idiota estaba totalmente asegurado.
Salimos de la habitación y nos dirigimos hacia los chicos.
-Nosotras nos quedamos.- Dije con cara de "Que ideas más estúpidas tenéis, ¿Acaso queréis hacer sufrir a Sally?".
No hubo respuesta, pero me miraron con cara de "mierda" y nos dirigimos a mi casa. Allí deje mis cosas, cogí a Boli y nos fuimos a pasear.
Me puse a pensar que en pocos días todo mi mundo había cambiado, tenía amigos, un perro, y unos padres que me querían, bueno, eso ya lo tenia. ¿Por qué? ¿Por qué coño me haces esto Dios? Si intentas hacerme feliz... Lo consigues de mala manera... En ese momento me dio por pegarle una patada demasiado fuerte a una piedra. Sally me miro algo preocupada.
-¿Por qué le has pegado a la piedra? ¡Aquí la violenta soy yo eh!- Dijo Sally, me hizo gracia, quizá intentaba hacerme reír a posta porque sabía que estaba triste, sea lo que sea, le agradezco haberme sacado una sonrisa.
En ese momento le di un abrazo, nunca había tenido amigos que se preocuparan por mí, es más, nunca había tenido amigos, los únicos han sido la soledad y el silencio. Sally se quedó un poco confusa pero comprendió que lo necesitaba y lo correspondió. Tras unos segundos noté gotas cayendo de mi mejilla. ¿Por qué? ¿¡Por qué!? Esa pregunta resonaba en mi mente, atormentándola. No podía parar de llorar. ¿Qué había hecho yo para merecer esto? ¡Se suponía que tenía que morir sola, no quiero llevarle más tristeza a la gente! ¡No, no y no! ¡No quería enamorarme! Yo solo quería... Morir sin remordimientos.
-Nunca te había visto llorar. ¡Vas a hacer que llore yo también!- Dijo Sally preocupada.
-Eso es lo último que querría.- Dije mientras me secaba las lagrimas.
-¿Puedo saber... Qué te sucede?-
-N-no...- Dije torciendo la mirada y comenzando a caminar.
-¿Por qué no? ¡Yo te he contado mis problemas por graves que sean! ¡Te puedo ayudar, no lo diré a nadie, lo prometo! ¿Somos amigas no?-
-Si... Por eso no quiero preocuparte, además, es algo... En lo que no me puedes ayudar.- Dije mirando al suelo.
-¡P-pero yo!-
-Nada de peros, son asuntos míos y punto.- Le interrumpí.- No te preocupes, ¿Vale?- Dije con una sonrisa falsa mientras le ponía la mano en el hombro.
-Va-vale...- Dijo Sally con los brazos cruzados y cara de niña pequeña enfadada.
-Jaja, me haces gracia.- Le dije mientras le tocaba el moflete.
-¡Déjame!- Dijo ella.
-Vale, vale, volvamos a casa ¿Sí?- Dije mas alegre.
-Está bien.-
Mientras caminábamos sonaba esa pregunta una y otra vez en mi mente, ¿Por qué no podía parar de lamentarme? Solo quería morir ya... Hice un gran esfuerzo por no llorar...
Cuándo llegamos a casa los chicos ya habían vuelto, estaban jugando a la "Wii" ¿¡Pero qué carajos!? Estaban jugando a MI "Wii" ¡Y sin MI permiso!
-¿Quieé carajos os ha dado permiso para jugar a mi preciosa y sensual "Wii"?- Dije poniéndome delante del televisor.
-¡Aparta!- Dijo Sean girando la cabeza para ver.
-¡Qué genio!- Dijo Sally.
-¡Cuando juego soy así! ¿Qué le vamos a hacer? ¡Y ahora aparta, Charly!- Dijo mientras me apartaba.
Después de jugar todo el mundo se fue a su casa y Sean y yo nos quedamos viendo una película de esas cursis y empalagosas que hacían en la televisión mientras cenábamos, mis padres habían salido a casa de unos amigos y esta vez hice yo la cena.
La película iba de mal en peor, ¡Tantos besos y ñoñerías me estaban traumatizando hasta el punto de querer hacerlo yo también! Me preguntaba como sería tener novio... Hacer ñoñerías... Formar una familia... Que me llamen mamá... ¡Joder ya estamos con lo mismo! Hasta que la mano helada de Sean que rozó suevemente la mía interrumpió mis pensamientos.
Me puse roja, otra vez, pero esta vez sentía eso que sienten los cursis... ¿Cómo era...? ¡Ah si! Mariposas en el estómago... ¿Por qué sería? ¿Tal vez porque al mirar a Sean sentía que mi vida podría ser eterna? ¿Qué él me hacia feliz? ¿Qué una sonrisa suya me alegraba el día? Tal vez... ¿¡Me estaba enamorando!?
-¡Mierda!- Grité en voz alta sin querer.
-Lo siento... No tendría que haberte tomado de la mano...- Dijo Sean avergonzado.
-N-no... No es eso... Si me gusta que me tomes de la mano... Digo digo.. ¡Ya no sé ni lo que digo!- Dije nerviosa.
Entonces él me interrumpió besandome suavemente con sus labios de caramelo. Al principio me impactó, después me sentí como la protagonista de la película... Y finalmente cerré los ojos y disfruté del beso.
Luego no dijimos nada, terminamos de ver la película y nos fuimos a dormir como si nada hubiera pasado.
Y eso fue todo, querido diario, hasta mañana.
BUENO, SIENTO HABER TARDADO, CON EL INSTITUTO Y LAS VACACIONES NO TUVE TIEMPO, AQUÍ TENÉIS UN NUEVO CAPI :)
~NoMoriréCallada~
.gif)
No hay comentarios:
Publicar un comentario