CAP 2
Cuando llegamos a la casa fue impresionante. Me quedé boquiabierta mirándola durante un par de segundos. ¡Por fuera parecía un hotel! Y por dentro estaba todo muy bien decorado, árboles, arbustos con formas de diferentes tipos. Y lo mejor, ¡La piscina era enorme!
Cuando mi madre estaba a punto de abrir la puerta oí unos ladridos. La verdad me quedé bastante desconcertada. De detrás de la puerta salió un perrito de menos de 20 cm de alto, ¡Era monísimo!
-¿De dónde ha salido este perro?- Dije con una sonrisa mientras lo acariciaba.
-¿Te gusta? Es para ti.- Dijo Harry feliz de verme sonreír.
-¡Me encanta! Es precioso, muchas gracias Harry.- Dije abrazándolo.
-De nada Charlotte.- Dijo sonriendo.
-Te he dicho mil veces que me llames Charly.-
-¿Y como le vas a llamar?- Preguntó mi madre tras una breve pausa.
-Hmmm... ¿Es macho verdad? ¡Le llamare Boliche!- Dije mientras lo cogía en brazos.
De niña siempre había querido un perrito chiquitito, pero la casa era demasiado pequeña para tener mascotas.
-Ah y una cosa más.- Dijo Harry más serio.
-¿Qué?- Dije asustada, sabía que me diría algo que no quería oír.
-Cuando se acabe el instituto vendrá mi sobrino a pasar las vacaciones. Su padre se va de luna de miel, y no tiene con quien dejarlo, así que le he ofrecido que se quede con nosotros.- Dijo nervioso.
-¿¡Quéééééé!?-
-Queremos que te lleves bien con él, no es un mal chico, tiene un año más que tú.- Dijo mi madre intentando tranquilizarme.
-Si no hay otro remedio...- Dije intentando que no se notara mi indignación.
Me enseñaron toda la casa, incluida mi habitación, que era preciosa de color morado y blanco. Deshice mi maleta, coloqué las cosas en el armario, y salí para que el señor de las mudanzas y Harry pudieran poner los muebles.
-Mamá, ahora que lo pienso...¿Dónde dormirá él?.- Le pregunte esperándome lo peor.
-Pues en tu habitación, sabes que no hay otro lugar...- Me dijo preocupada.
-¿¡Queee quéééé!? ¿¡Me negaba a compartir casa con él, y encima tengo que compartir mi habitación!?- Dije desesperada.
-Y cama.- Dijo mi madre aguantando la risa.
-¡Ay la virgen!- Dije ya sin esperanzas de que fuera un buen verano. El último, y de esta forma... Vaya mierda.
-No te preocupes, no te va a violar ni nada.- Dijo riéndose.
-¿Y tú qué sabes? Alomejor es violador profesional, o fugitivo, o algo así.- Dije siguiéndole el juego a mi madre, que es así de graciosa.
Hablando de mi madre, ella... Se llama Mary es muy guapa, parece joven para su edad, y se comporta como una adolescente, es muy divertida y puedo hablar con ella siempre que quiero y de lo que quiero. Y su novio, se le nota más su edad, pero a pesar de eso es muy guapo de cara, muy simpático y hacen muy buena pareja.
-Bueno mientras colocan los muebles, voy a pasear con Boliche.- Dije mientras cogía la correa nueva que me encontré encima de la mesa.
Cuando acabé de pasear al perrito, lo agarré en mis brazos y fui a explorar por el "hotel". Para mi será simplemente eso, un hotel. Una estancia en un lugar precioso, en el que no me podré quedar por mucho tiempo.
Todo era hermoso, parecía estar dentro de una película, estaba como... Soñando. Hasta que me despertó un balonazo en la cabeza, literalmente. Agarré el balón y me giré con cara de pocos amigos, nunca mejor dicho, a ver quien había sido el/la idiota que había tirado la pelota que me hizo caerme de mi nube.
Cuando me giré vi a un chico guapísimo, no, ¡Guapísimo se quedaba corto! Me quede mirándole sus preciosos ojos azules y brillantes durante unos segundos y luego reaccioné.
-¿Ha-has tirado tu esta pelota?- Tartamudeé.
-Sí, valla, ¿Te has caído del cielo con mi balonazo, angelito?-
-N-no, por suerte para ti vivo en la tierra.- Dije sonrojada, pero haciéndome la difícil. Al momento le lancé la pelota.
-Pues sí, ¡Qué suerte! A propósito, no te había visto antes, ¿Eres la nueva vecina?- Me preguntó curioso tras coger la pelota al vuelo.
-Sí, me acabo de mudar hace unos... 20 minutos.- Dije riéndome, el también se rió.
-¿Y cómo se llama esta preciosidad que tengo delante?- Dijo ligando conmigo.
-Pues mi nombre es Charlotte, pero me puedes llamar Charly. Vivo en la primera planta, en el número 7. ¿Y tú?-
-El mío es Brad, me puedes llamar como quieras, angelito; yo, si no te importa te llamaré así. Y vivo en la cuarta planta, el número 26.- Me dijo mientras seguía ligando conmigo.
-Encantada Brad, debo irme, mi madre estará preocupada. Nos vemos.- Dije despidiéndome.
-Adiós angelito, cuídate.-
Cuando volví a casa ya estaban las cosas más importantes colocadas. Hoy ha sido un día largo. Y con MUCHAS sorpresas. Buenas noches, querido diario.
Y AQUÍ OS DEJO EL SEGUNDO CAPITULO, ESPERO QUE LO HAYÁIS DISFRUTADO :)
(Por cierto, he tenido que poner el Cap 1 y 2 seguidos por un error de blogger, lo siento)
~NoMoriréCallada~
Forever&Always
Querido diario, me llamo Charlotte, aunque si tuviera amigos me llamarían Charly. Y tengo 15 años, el próximo año pasaré a 4 de secundaria. Vivo en Los Ángeles (LA), California.
Hace poco mi madre me regaló este diario. Creo que lo hizo porque hace una semana fui al medico, llevaba unos días con mareos y náuseas, me hicieron muchas radiografías, pruebas y demás. La cuestión era que para mí siempre ha sido normal ir al médico, hasta hace poco se pensaba que tenía una especie de enfermedad crónica, pero ya veo que no era así. Al finalizar, los resultados de los análisis hablaron por si solos, tenía un tumor, y era demasiado tarde para tratarlo. Tras discrepar en decírmelo a mí directamente e insistir mucho por mi parte, añadieron que me quedaban 3 meses de vida, pero el tumor no afectaría demasiado en mi vida cotidiana durante ese tiempo si tomaba la medicación.
Mi madre por las noches ya no duerme, las pasa en vela llorando. Me siento culpable. No le había dicho esto a nadie, ni tenía pensado hacerlo, por eso lo escribo en este diario, es como un método de ''auto desahogo''. La verdad es que yo tampoco he dormido, tengo miedo, mucho miedo. Llorar, lo que se dice llorar... No he llorado mucho, hombre alguna lagrimita que otra si que me ha caído... Pero, total... ¿Para qué? Solo me echarán de menos mi madre y su novio, son los únicos que conocen como soy.
Y bueno... Yo soy una chica que no habla mucho, me paso el día con los cascos escuchando música. No soy muy sociable, no suelo hablar con la gente. De pequeña era una niña normal y extrovertida, no me costaba hacer amigos. Pero desde que falleció mi padre, teniendo únicamente 6 años, no he vuelto a hablar con nadie que no sea mi madre, y me costó adaptarme a hablar con su novio, pero tenía que hacerlo. Además siempre me ha tratado bien, así que no fue tan complicado.
Por lo tanto, cuando alguien me habla, me pongo los cascos, y me olvido del mundo. Quizá por eso en el instituto todo el mundo me critica. Pero ellos no son quien para hacerlo, no saben nada de mí, ni lo sabrán; por eso me da igual lo que diga una panda de niños engreídos que no saben meterse en sus asuntos.
Pronto llegará el verano. Hoy en el insti he hablado por primera vez. Mientras comía, dos chicos se han acercado y me han robado el postre, eran natillas de chocolate, mis favoritas.
-¿Lo quieres, marginada? Ven a por él.- Dijo moviéndolo hacia los lados.
Me llaman la marginada, porque siempre estoy sola, pero a mí me da igual. Lo que él no se esperaba es que la "marginada" le respondiera y hablara a alguien por primera vez en 9 años, total, si dentro de 3 meses moriré, ¿Qué más me da decirle las cosas claras a un par de críos inmaduros?
-Claro que lo quiero, es mío. Pero si eres tan pobre que se lo tienes que quitar a la "marginada", quédatelo.- Respondí seriamente y sin rodeos.
-¡La marginada ha hablado!- Respondió el niño que tenía al lado.
-Sí, ¿Qué nunca habías oído a alguien hablar? Pues vaya ignorante...- Le dije molesta.
-Oye chica, relaja esos humos, ¿Acaso quieres pelea?- Me dijo el que me robo mi postre agarrándome de la camiseta mientras me alzaba.
-¿Acaso vas a pegar a una chica? ¿Qué gay no?- Le dije burlándome de él.
Entonces me bajo y soltó mi camiseta.
-No, no soy de ese tipo de chicos.- Respondió.
-Pues yo sí soy de ese tipo de chicas.-Murmuré.
Entonces le pegué un puñetazo en la nariz, él soltó mi postre mientras se retorcía en el suelo lleno de sangre, y yo lo recogí.
-¡Ostia que fuerza!- Dijo el otro chaval asustado.
-¿Tú también quieres probarla?-
-No, no, me rindo.- Dijo a la vez que salía huyendo.
Entonces me comí mis natillas tranquilamente. Cuando terminé ayudé a levantarse al otro chico, que seguía allí tirado. Le di un pañuelo y lo lleve a la enfermería para asegurarme de que estaba bien. Y después volví a clase, donde todo el mundo mencionaba lo ocurrido; nadie más me ha molestado en todo el día.
Cuando llegué a casa me esperaba una sorpresa. Había maletas y cajas por todos lados.
-¿Qué es todo esto, mamá?- Le pregunté desconcertada.
-Nos mudamos, Harry ha encontrado trabajo en la otra punta de LA, no queríamos decírtelo porque sabíamos que te ibas a oponer, pero verás como te gustará, hay muchos chicos y chicas de tu edad, y tendremos piscina, y una sorpresa más que veras cuando lleguemos.- Respondió ella con voz nerviosa.
-Está bien, pero podrías habérmelo dicho antes, no hubiera tenido ningún problema.- Le dije dándole un beso en la mejilla para tranquilizarla.
-Bueno, pues haz la maleta que nos vamos, verás como te gusta.- Dijo Harry (El novio de mi madre, Mary)
Subí a mi cuarto, donde todo estaba empaquetado menos la ropa, que metí en mi maleta. Cuando terminamos de meter las cosas empaquetadas en el camión de mudanzas cogimos el coche y nos pusimos en camino.
BUENO ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL PRIMER CAPITULO, Y SORRY SI HAY ALGÚN FALLO GRAMATICAL U ORTOGRÁFICO :)
~NoMoriréCallada~


No hay comentarios:
Publicar un comentario